Por Rene Bocourt Pérez

En matutino especial celebrado en la Dirección Provincial de Deportes  se reconoció la labor desplegada por Rafael Millet Vázquez  fallecido recientemente.

La noticia del fallecimiento del entrañable compañero, en la madrugada del 27 de Mayo  del 2019, nos ha dejado a todos sumidos en profunda pena.

Durante varios años, enfrentó con la indomable voluntad que lo caracterizó siempre, los padecimientos que lo aquejaron, contando con el apoyo eficiente de los servicios de salud del Hospital Hermanos Amejeiras, creados por nuestra Revolución y el acompañamiento de su extraordinaria familia, que no cedió en el empeño de complacerlo con desvelo, en todo lo que fue necesario, hasta su repentino deceso.

Nació hace 79 años en la provincia de Camagüey,  eslabonando una hoja de servicio tan ejemplar, que les  granjeo el respeto y la admiración de todos, válido para que se le concediera por la Asamblea Provincial del Poder Popular, la condición de HIJO ILUSTRE de Camagüey.

Los méritos que fue acumulando durante su fecunda vida, le permitieron desempeñarse  en importantes responsabilidades como Director de la EIDE de La Habana, del Centro de Entrenamiento de nuestros Atletas de Alto Rendimiento ¨Cerro Pelado¨, Secretario General de la Comisión Provincial de Atención a Atletas de la capital, con importantes aportes como el ejemplar educador que siempre fue. Su prestigio lo llevó a convertirse en un hijo sobresaliente de nuestro país.

Cumplió colaboración deportiva en la hermana República Bolivariana de Venezuela en el estado de Barinas, compartiendo en varias oportunidades con el Padre y el Presidente Hugo Chávez Frías y su hermano Alain y sus queridos  familiares.

Recibió la medalla de Colaborador Internacionalista, Distinción Mártires de Barbados, Rafael Maria de Mendive y numerosos reconocimientos del INDER y las Organizaciones Políticas y de Masa y Organismos.

Militante del Partido Comunista de Cuba, padre ejemplar y consagró su vida al servicio de nuestra Revolución en diferentes facetas.

Su lealtad a la familia, a la Patria, la Revolución y a nuestro Comandante en Jefe Fidel, lo caracterizaron siempre en el cumplimiento de su sagrado  deber.

El legado que nos deja el compañero Millet, lo defenderemos de forma permanente con el diario cumplimiento del deber de los que trabajamos en el Movimiento Deportivo Cubano y la consolidación de la gigantesca obra de nuestra invencible Revolución.

Gloria eterna a Rafael Millet Vázquez, que nos  confirma con su ejemplo, las sentidas palabras de José Martí ¨ La muerte no es verdad, cuando se ha cumplido bien la Obra de la vida¨.