Por Rene Bocourt Pérez

El recién Torneo Nacional de Ascenso (circuito occidental) acogido por Pinar del Río demostró que el baloncesto en La Habana continúa su  desarrollo en espiral.

Allí nuestra provincia se hizo presente con dos equipos, Capitalinos y Metropolitanos. El primero lideró invicto la contienda luego de 10 salidas a la cancha y se mostró muy superior al resto de sus rivales, a pesar de la juventud de sus integrantes.

Los azules –dirigidos por Reinaldo Téllez y Reinier Muñiz- presentaron una plantilla que promedió 21,6 años, la segunda más joven y solo superada en ese aspecto por Mayabeque (19,3). Además, de las potencias del oeste donde se incluyen también Artemisa, Matanzas y Pinar del Río, fue el grupo más renovado de un año a otro. Figuras como Jasiel Rivero, Marvin Cairo y Karel Guzmán (integrantes del equipo Nacional) no pudieron repetir su presencia en el certamen por estar cumpliendo contratos en el exterior, al igual que Marlon Díaz, uno de los dos jóvenes habaneros llegados este año a la Liga de desarrollo de Argentina.

A él lo acompañó Michel Rodríguez, una promesa que esta temporada debía debutar con Capitalinos en la primera categoría.

A pesar de todo ello, la principal escuadra habanera exhibió un gran nivel, primando en cada salida el juego colectivo, más allá del liderazgo que por momentos protagonizaron hombres como el escolta Alejandro Álvarez y los centros Freddy Marín y Abel Fonts. Vale destacar también el accionar del armador Pedro Luis Roque, así como de los NO regulares, quienes supieron en la mayoría de los casos mantener ventajas en la pizarra.

La competencia fue igualmente propicia para desarrollar a Muñiz como futuro estratega. El experimentado jugador acompaño esta vez en el banco a Téllez y fue el encargado de, tablilla en mano, conducir en el tabloncillo el juego diseñado previamente por el DT.

De positivo se catalogó, asimismo, el desempeño de Metros. Aunque su balance fue de apenas dos éxitos, el DT Javier Peñalver y su asistente Karel Albelo pudieron probar a este nivel a un grupo casi escolar donde se incluían cinco jugadores menores de 18 años y donde sobresalieron,  llamando  la atención de técnicos y especialistas, el defensa Marcos Chacón (15 años-1,89 metros) y el alero Ronal Larrazabal (15-1,95).

Todo ello, unido a los resultados en los Juegos juveniles y escolares, que el baloncesto habanero goza de buena salud y se muestra como una cantera inagotable de talento. Felicidades a técnicos y dirigentes de la disciplina en nuestra capital.